
Siempre digo que hay lugares que se visitan y lugares que se sienten. Carmona pertenece al segundo grupo.
Hace apenas unos días, aparqué mi coche cerca del Paseo del Estatuto con un objetivo claro: perderme en su casco histórico para contar por qué esta ciudad es, para muchos, el secreto mejor guardado de la provincia de Sevilla.
Caminar por Carmona no es solo hacer turismo; es atravesar un túnel del tiempo. Desde que divisas su silueta recortada sobre «La Vega» desde la autovía, sabes que lo que tienes delante es algo especial.
En esta guía, quiero llevarte por una ruta completa por Carmona, desde las entrañas de su necrópolis romana, hasta las torres más altas de su alcázar. Prepárate para descubrir una ciudad donde el tiempo parece haberse detenido dentro de sus murallas.
Los 9 imprescindibles que tienes que ver en una visita a Carmona
Para que no te pierdas nada, aquí tienes un esquema del recorrido. Una tabla te servirá de guía rápida durante tu paseo:
Desliza a la derecha para ver la tabla.
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🚩 La mejor ruta por Carmona según mi experiencia
A continuación, profundizo en cada una de las paradas que realicé durante mi jornada visitando la monumental ciudad de Carmona.
He redactado estos apartados pensando en lo que yo mismo busco cuando viajo: curiosidades, sensaciones y esos detalles que no siempre aparecen en los folletos turísticos.
1. El inicio de la aventura: La Iglesia de San Pedro y «La Giraldilla»
Antes de entrar en el casco histórico de Carmona tienes que fijarte en la Iglesia de San Pedro. Si vienes de Sevilla, tendrás un «déjà vu» instantáneo. Su torre es tan parecida a la Giralda que es imposible no compararlas; por eso los carmonenses la llaman cariñosamente «La Giraldilla».
Al entrar, el barroco te envuelve. Me quedé un buen rato observando el sagrario de plata; es una pieza de orfebrería muy elaborada.
Lo bueno de San Pedro es que está justo en el acceso principal de la Carmona histórica. Las mejores vistas de la Iglesia de San Pedro se tienen desde la misma Puerta de Sevilla, nuestra siguiente visita.

2. El Alcázar de la Puerta de Sevilla
Mi ruta comenzó donde empieza casi todo en Carmona: en el Alcázar de la Puerta de Sevilla, o Puerta de Sevilla. Al situarse frente a ella, es imposible no sentirse pequeño.
Es una fortaleza dentro de la propia ciudad. Lo que más me gustó de este lugar es su «arquitectura de cebolla»: capas y capas de historia una encima de otra.
Los cimientos son cartagineses, el cuerpo principal es romano (formaba parte de la Vía Augusta) y los retoques finales son almohades.

Decidí entrar al Alcázar. Si vas con tiempo, te lo recomiendo totalmente. Subir al Alcázar de la Puerta de Sevilla regala la primera gran panorámica del día. Desde arriba, el laberinto de tejados y torres de iglesias te da la bienvenida. Es el lugar perfecto para situarte geográficamente antes de empezar a callejear.
La entrada para subir está dentro de la misma oficina de turismo, localizada justo al atravesar el arco principal de la puerta.

El acceso a la muralla de la Puerta de Sevilla cuesta sólo 2 euros. Sólo por las vistas que ofrece merece la pena pagar la entrada.

3. Subiendo hacia el antiguo Foro: La Plaza de Arriba
Justo al pasar por la Puerta de Sevilla, la ruta recomendada es la calle que sube de la izquierda. Podrás verla porque hay indicaciones en el suelo que ayudan a optimizar la visita.

Continué mi paseo por la calle Prim, una vía señorial que parece diseñada para que saques la cámara cada diez pasos.
Al llegar a la Plaza de Arriba, decidí sentarme a observar. Es curioso: bajo mis pies estaba el antiguo foro romano de Carmona. Siglos después, sigue siendo el centro del poder local con el edificio del Ayuntamiento presidiendo la plaza.
Si vas entre semana y se encuentra abierto, recomiendo que entres al Ayuntamiento para ver el Mosaico del Verano. Es una pieza romana del siglo II que se encontró en esta misma plaza. La precisión de las piezas es tal que parece que el personaje te está mirando.
La plaza es el sitio perfecto para tomar un café y ver cómo la vida de pueblo sigue su ritmo pausado, ajena al estrés de la gran ciudad.

4. Iglesia Prioral de Santa María
Mi ruta me llevó inevitablemente a la Iglesia Prioral de Santa María de la Asunción. Si solo pudieras visitar un monumento en Carmona, tendría que ser este.

Lo primero es visitar el Patio de los Naranjos que hay en la entrada. Se respira el pasado árabe de la ciudad, ya que este patio pertenecía a la antigua mezquita mayor. El sonido del agua y el aroma a azahar si vas en primavera te obligan a bajar el ritmo.
El interior es imponente. Es una iglesia gótica «tardía», pero con una mezcla de estilos que te cuenta la historia de la Reconquista.

Me pareció espectacular su retablo mayor, pero lo que realmente buscaba era una pequeña columna en el patio que guarda un secreto: un calendario litúrgico visigodo grabado. Son esos detalles, que a veces pasan desapercibidos, los que hacen que Carmona sea un tesoro para los amantes de la historia.

Me gustaron mucho las vidrieras, que dejaban un haz de luz de colores muy llamativos.

5. Convento de Santa Clara
Otro de los lugares estrella que tienes que ver en Carmona, es por supuesto el Convento de Santa Clara. Lamentablemente no pudimos entrar porque se encontraba cerrado, pero por lo que hemos podido conocer, merece bastante la pena.
Es un destacado conjunto mudéjar-barroco que conserva gran patrimonio histórico y religioso.
Está situado en la calle Santa María de Gracia y ofrece visitas a su iglesia, claustro, coro y torre mirador. Tiene un precio de 3 € para adultos y 2 € para pensionistas y estudiantes Los horarios son generalmente de mañana y tarde, cerrando martes y miércoles.

6. Barrio de la Judería
Desde Santa María, decidí perderme por las callejuelas que bajan hacia la Puerta de Córdoba.
Este es el antiguo barrio judío de Carmona. Aquí las calles se vuelven estrechas y el blanco de la cal llega a deslumbrar. Crucé la puerta y caminé unos metros hacia afuera para mirar atrás. Ver la muralla alzándose sobre el terreno te hace comprender por qué Carmona fue el «Lucero de Europa».

7. Alcázar del Rey Don Pedro
En la parte alta de la localidad se encuentra el Alcázar del Rey Don Pedro (el actual Parador de Carmona). Es uno de los lugares que ver en Carmona más espectaculares y sobre todo, con mejores vistas.

Destaca un patio interior de estilo mozárabe que más bien parece una sala del Alcázar de Sevilla.

La amplia imagen de la Vega de Carmona desde allí arriba es, sencillamente, infinita. Los campos de girasoles y trigo se extienden como una alfombra de colores hasta perderse de vista.
Aunque sea un Parador, puedes entrar para ver sus salones, patio y sobre todo, la terraza que se encuentra entrando al fondo.

8. Plaza del Mercado de Abastos de Carmona
Después de ver el parador, pusimos rumbo de vuelta al punto de partida pero por otra calle paralela a la que usamos para subir. A mitad del recorrido nos encontramos con la Plaza del Mercado.
Fue uno de los lugares que visitar en Carmona que más me gustaron. Aunque hoy es un mercado de abastos, el edificio es una joya neoclásica del siglo XIX construida sobre el solar de un antiguo convento.
Es una plaza cerrada, porticada, con un aire que me recordó a las plazas mayores de Castilla, pero con la luz típica de Andalucía.
Mientras paseaba por sus galerías vi a vecinos comprando fruta y pescados de la costa y personas aún desayunando.
Si buscas una foto diferente, este claustro civil es el sitio indicado.

8. La Necrópolis de Carmona
Sinceramente, la visita al centro histórico se me hizo corta, pero porque quería ver más. Tiene tanto patrimonio y se recorre tan bien (puntos de interés cercanos) que todo fue super ameno.
Pero mi visita no podía estar completa sin caminar hacia las afueras para visitar la Necrópolis de Carmona. Debo decir que me encanta la arqueología y este lugar me sorprendió. Es uno de los yacimientos romanos más importantes y mejor conservados de la península. Además, la vita es gratuita.
Al descender por las escaleras excavadas en la roca para ver la Tumba de Servilia, sentí como me adentraba en la historia. Es prácticamente un palacio subterráneo. Pero mi favorita fue la Tumba del Elefante, que tiene un aire misterioso relacionado con cultos orientales y el solsticio.
Caminar entre estos cipreses y tumbas es el recordatorio perfecto de la grandeza de Carmona.

Consejos para visitar Carmona
Después de haber tenido la agradable experiencia de ver Carmona, me atrevo a darte estas recomendaciones sobre la visita:
- Calzado: Olvídate de llevar tacones o zapatos incómodos, ya que el suelo empedrado es parte del encanto del pueblo. Además hay un poco de cuesta. No mucho pero algo si. Tus pies agradecerán unas buenas zapatillas.
- Dónde aparcar: Mi consejo es dejar el coche en la zona del Paseo del Estatuto o cerca de la Puerta de Sevilla (si tienes suerte). En caso contrario buscar algo pero fuera del casco histórico.
- Torta Inglesa: No puedes irte de Carmona sin probar esta torta típica. Puedes encontrarla fácilmente en alguna de las pastelerías del centro. Es el souvenir más dulce y auténtico. 😉👍
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Ver Excursiones a Carmona desde Sevilla
También puedes ver nuestra sección principal con las mejores excursiones desde Sevilla.
Hemos sintetizado y resumido todo el contenido en este video. Espero que te guste:
🔶 Preguntas frecuentes sobre la visita a Carmona
¿Cuánto tiempo se necesita para ver Carmona?
Para ver lo esencial se necesita un día completo. Si vas con prisa, puedes recorrer el centro en unas 4 horas.
¿Es gratuita la entrada a la Necrópolis de Carmona?
Sí, la entrada es gratuita para ciudadanos de la Unión Europea. Es imprescindible presentar el DNI.
¿Cuál es la mejor época para visitar Carmona?
La mejor época es durante la primavera (marzo-mayo) y el otoño (octubre-noviembre) para evitar el calor intenso de la campiña sevillana.
¿Es fácil visitar Carmona con niños?
¡Sí! Es una ciudad muy segura. A los niños les suele encantar subir a las torres del Alcázar y explorar la Necrópolis. Eso sí, evita carritos pesados por el empedrado.
¿Dónde comer en Carmona?
Hay muchas opciones en la Plaza de Arriba y cerca de la Puerta de Sevilla. No te vayas sin probar la alboronía o las espinacas con garbanzos.
¿Es accesible el casco histórico para personas con movilidad reducida?
El casco histórico tiene muchas calles empedradas y cuestas. Sin embargo, los monumentos principales como la Iglesia de Santa María o el Alcázar cuentan con accesos adaptados en gran parte de su recorrido.
¿Cuál es la mejor zona para aparcar?
Aparca cerca del Paseo del Estatuto. Es más fácil encontrar sitio y estarás a dos minutos de la Puerta de Sevilla.
