

Fundador y autor de Guía Viajera, llevo más de 15 años viajando por el mundo. Te ayudo con mi experiencia y consejos para organizar tu viaje.
Aún recuerdo lo que me costó encajar todo lo que estaba viendo. Tráfico, vacas, callejuelas, ceremonias, gente que se acercaba a hablar conmigo y el Ganges como punto de encuentro de casi todo.
En aquel viaje presencié cremaciones que me impresionaron muchísimo. O compartiendo comida con personas que se sentaban cerca de mí. Y, entre una cosa y otra, pasé un buen rato contemplando el río, tranquilo, viendo cómo transcurría la vida.
Si estás pensando en visitar Varanasi, tienes que saber algo antes de llegar: es una ciudad extremadamente intensa, incómoda y muy emocionante. Todo concentrado en una misma sensación.
Me dejó recuerdos que siguen estando muy presentes.
🛕 La primera impresión de Varanasi
El primer lugar donde puse los pués en la India fue Varanasi. Y tengo que decir, que después de la ruta que hice por varias ciudades del norte, me resultó la más extrema y caótica.
El aeropuerto de llegada ya me llamó la atención: las instalaciones son super antiguas. Ni siquiera tiene wifi. Así que tuve que pedir a un trabajador del aeropuerto que me compartiera internet para poder pedir un Uber que me llevara a mi hotel.
Por el camino empecé a ver vacas por todas partes y situaciones de pobreza generalizada que me impresionaron bastante. La llegada al centro de la ciudad terminó de ponerme en situación.

El hotel estaba cerca de la zona de los ghats. En las calles por las que caminaba apenas había espacio separado para el peatón: coches, tuk-tuks, personas, vacas y perros compartían el paso.
Tienes que saber que hay que mirar hacia delante, los lados y, de vez en cuando, también hacia el suelo. Un paseo y ejercicio bastante completo para practicar la atención plena. 🤪
Es verdad que estaba mentalizado para encontrar una realidad muy distinta y procuré recibirla con la mente abierta. Eso me ayudó a disfrutar del viaje, aunque no hiciera desaparecer el caos ni las cosas difíciles de ver.
Conoce Varanasi con guía en español
Entre tanto caos, templos y tradiciones, que alguien te explique lo que estás viendo y en tu idioma te vendrá de maravilla.
🕌 Varanasi, Benarés o Kashi: una ciudad que gira alrededor del Ganges
Varanasi está en el estado de Uttar Pradesh, a orillas del Ganges, y también la encontrarás mencionada como Benarés o Kashi. Es una ciudad de larga historia y uno de los grandes centros de peregrinación del hinduismo, especialmente vinculada a Shiva.
Para muchos creyentes, morir en Kashi tiene un significado espiritual relacionado con la liberación del ciclo de renacimientos. Esa creencia ayuda a entender la importancia de los ritos funerarios y la presencia de peregrinos. La web oficial del distrito de Varanasi ofrece una introducción a ese contexto religioso.

Al caminar por sus calles, lo que más me llamó la atención fue la intensidad con la que la gente vivía sus creencias. Había visitantes, por supuesto, pero mi sensación era muy distinta de la que tengo en otras ciudades donde las visitas turísticas marcan el ritmo del centro.
Colas larguísimas de personas que llevaban ofrendas hacia los templos. En otros momentos grupos que transportaban a fallecidos hacia el río. La muerte tenía una presencia muy visible, mientras alrededor continuaban las conversaciones, las compras y la vida cotidiana.

🪔 Las lámparas de la Ganga Aarti
Después de instalarme y descansar un poco, salí a dar una vuelta y me dirigí a la zona del río donde se celebraba una ceremonia en honor a la diosa Ganga.
Al otro lado del río Ganges, camellos, dunas de arena y todo muy despejado. Completamente diferente a lo que se vive en la zona de los Ghats.

Me quedé viendo las lámparas de fuego, por supuesto con muchísima gente. Decenas de miles diría yo. Recuerdo una concentración de personas enorme. Aquella fue mi primera gran imagen de Varanasi y la disfruté mucho.
Entre las luces, el río, la gente y todo lo que sucedía alrededor, son muchos los estímulos que te hacen prestar atención a lo que pasa a tu alrededor.

📍 ¿Dónde ver la ceremonia del Ganges?
La ceremonia se conoce como Ganga Aarti, y la zona de Dashashwamedh Ghat es uno de sus principales escenarios. Mientras, Assi Ghat es conocido por sus actividades devocionales al amanecer. Puedes ver la guía oficial de Incredible India sobre Varanasi.
Para ver la ceremonia es posible hacerlo por cuenta propia y colocarse donde se pueda. Otra opción es reservar una de las barcas que se colocan frente al lugar donde hacen las ofrendas. Eso sí, llega con margen de tiempo ayuda, sobre todo cuando se reúne tanta gente.
Si alguien te ofrece una silla, una terraza o una barca para verla, pregunta antes cuánto cuesta y qué estás contratando. Hay muchísima picaresca.

🌙 Los ghats de noche y las callejuelas pintadas
Al terminar la ceremonia seguí paseando por los ghats de los alrededores. Ya estaba anocheciendo y pude ver cómo cambiaba la imagen de la ribera al caer la noche.
Pasear por los Ghats al anochecer es toda una experiencia que te hace sugestionar la mente con mil historias. También es precioso ver el amanecer. Cualquier momento en el que te sientes en uno de los Ghats se perciben sensaciones que sólo puedes tener aquí.
Los ghats son los accesos escalonados al río. En Varanasi hay 84 y tienen usos distintos: baños rituales, oraciones, encuentros y, en determinados lugares, cremaciones. Conviene saberlo antes de empezar a recorrerlos, porque no todos son espacios para comportarse de la misma manera.

Algunas calles estrechas llenas de comercios que me gustaron mucho. Encontré dibujos alegres y coloridos en las paredes, con personajes históricos, motivos religiosos y escenas infantiles.
A pesar de que todo está muy sucio, este es una de los detalles que más me gustaron de la ciudad.

La ciudad me estaba mostrando imágenes duras, pero también mucho color y una alegría que no esperaba encontrar con tanta frecuencia.

🧘♂️ El encuentro con un sadhu en Varanasi
Al día siguiente, paseando cerca del Dashashwamedh Ghat, me encontré con un personaje que no me pasó desapercibido. Tenía el cuerpo cubierto de ceniza blanca, una barba larguísima, el pelo recogido sobre la cabeza y un montón de collares. Parecía un sadhu, uno de esos ascetas hindúes que puedes encontrarte por Varanasi.
Me dió curiosidad y decidí sentarme cerca. Al rato me hizo un gesto para que me acercara. Y ahí empezó todo… 😜
Primero extendió su mano sobre mi cabeza, después me pintó tres rayas blancas en la frente y, para rematar, sacó una especie de plumero con el que empezó a darme golpecitos en la cabeza.
Por lo visto, acababa de recibir una bendición. Las tres marcas, conocidas como tripundra, son características de los devotos de Shiva y suelen hacerse con ceniza sagrada, llamada vibhuti.
Hasta ahí todo muy auténtico. El problema llegó cuando me acordé de que algunos ascetas de Varanasi utilizan cenizas de cremaciones humanas en sus rituales. Demasiado auténtico…🥶

😱 ¿Y si aquel hombre me acababa de restregar las cenizas de un muerto por la frente?
No tenía ni idea de si eran cenizas funerarias o simplemente rituales, pero tampoco me quedé a averiguarlo. Con respeto me retiré y me fui directo a una fuente cercana para echarme agua en la cabeza. Una bendición está muy bien, pero prefería volver al hotel sin llevarme a nadie más conmigo pegado en mi frente. 🤪
Muchas situaciones son muy chocantes para nuestra cultura occidental. Entre lo espiritual y lo surrealista, son las que hacen que un viaje a la India se te quede grabado para siempre.
🔥 Las cremaciones del Ganges
Volví a la zona de los ghats y presencié varias cremaciones. Estaba cerca, veía cómo participaban las familias y me impresionó muchísimo la intensidad de todo aquello.
Situándose a distancia es fácil ver los preparativos junto al agua, los ritos alrededor del fallecido y el fuego. Para llegar a los ghats donde hacen las cremaciones hay que pasar por las calles donde está la madera almacenada. Son imágenes que se quedan grabadas.

Entre los lugares vinculados al rito de las cremaciones, uno de los más conocidos es Manikarnika Ghat, que fue uno de los que pude presenciar.
El lugar para quemar a los fallecidos está organizado por niveles, y los colocan según la casta a la que pertenezca quien van a incinerar. Los de casta más baja se colocan en la zona más baja, la que está más cerca de la orilla.

La llama sagrada
Varias personas se acercaron a hablar conmigo y me explicaron parte de lo que estaba viendo. Una de ellas me llevó a ver una llama que describió como sagrada y utilizada para encender las cremaciones.

Según cuentan, lleva miles de años sin apagarse a siguen usándola para las cremaciones. Una tradición viva y no una antigüedad o reliquia del pasado.
Si te vas a acercar a estos lugares debes recordar que hay familias despidiéndose, así que tienes que mantener la distancia, dejar libre el paso y evita fotografiar o grabar las cremaciones y a las personas en duelo. Son cosas muy personales.
🍛 Compartiendo la comida
Una de las cosas que más me llamaron la atención, es que había muchçisimos monos. Estaban por todos lados. No había tenido antes aquella experiencia de verlos en libertad, tan cerca y en medio de la ciudad fue otra de las cosas que me chocaron.
Pero también abundan las ardillas, infinidad de perros, camellos y por supuesto cientos de vacas deambulando por las calles.

Compré algo de comer y me senté. Cerca había una pareja con dos hijas jóvenes. Se acercaron, me ofrecieron parte de su comida y empezamos a conversar conmigo.
Sentí mucho agradecimiento por aquel gesto y por el rato que compartimos. Es uno de los recuerdos más bonitos que tengo de Varanasi, precisamente por lo sencillo que fue: estaba viajando solo y, de pronto, tenía compañía alrededor de la comida.
La cosa es que a los indios les encanta hablar con los occidentales. Durante esos días también hubo otras personas que se acercaron a hablar conmigo. Incluso para hacerse fotos, como si yo fuese alguna persona famosa. Te puedo contar, que me habré hecho fotos con más de 150 o 200 personas durante mi viaje a la India.

No sé si era curiosidad, ganas de conversar o una mezcla de ambas, pero me encontré con una cercanía que me gustó mucho. Eso sí, cuando se ponen pesados para vender si que cansa…
🧘♀️ Sentarse junto al Ganges y dejar pasar el tiempo
Creo que lo mejor que se puede hacer en Varanasi es sentarse en uno de los ghats en el río y mirar el comportamiento de la gente; bañándose, haciendo sus ofrendas y otras que simplemente estaban allí.
Me costaba asimilar la convivencia de los baños rituales con las cenizas y los ritos funerarios. Recuerdo incluso haber visto una vaca muerta flotando en el agua. Era una imagen difícil de encajar con lo que sucedía a su alrededor.

Aun con todo, yo estaba tranquilo. Viajaba solo, me había sentado sin prisa y disfrutaba observando cómo la gente hacía su vida en un lugar tan intenso y religioso.
Ese contraste resume bastante bien lo que es Varanasi. Hay cosas te pueden sobrepasar y momentos en los que te encuentras muy gusto. No necesitas entenderlo todo para quedarse un rato más.

🎒 Consejos para visitar Varanasi por libre
🏨 Elige el alojamiento pensando en cómo vas a llegar
- Encontrar alojamiento cerca de los ghats fue un acierto. Podía volver caminando al río varias veces al día. En Varanasi, la ubicación merece que le dediques un rato antes de reservar. La ciudad es grande y moverse por sus calles lleva tiempo, así que conviene dormir cerca de la zona que más te interese visitar.
- Pregunta al alojamiento hasta dónde pueden acercarse los coches y cuánto tendrás que caminar con el equipaje. Mejor saberlo antes que descubrirlo arrastrando la maleta por un callejón complicado.
- Guarda sin conexión la dirección, el punto de llegada y un mapa de la zona. Aunque llevaba una eSIM, en Benarés no tuve conexión. Preguntar a la gente acaba siendo parte del viaje, pero llevar la ubicación guardada te ahorra unas cuantas vueltas.
- Para caminar, lleva calzado cómodo y mira dónde pisas. Entre el tráfico, los animales y lo que puedas encontrarte en el suelo, conviene repartir la atención. Si necesitas consultar el mapa, busca un hueco donde detenerte sin bloquear el paso.
- Si viene un grupo que lleva a un fallecido o una comitiva religiosa, apártate y deja espacio. En esas calles pasan muchas cosas a la vez, y algunas necesitan que los demás nos hagamos a un lado.

🤝 Aclara cualquier servicio antes de aceptarlo
No tuve sensación de peligro durante la estancia, pero la insistencia comercial fue lo que peor llevé. Tener que estar pendiente de posibles engaños o de si van a cobrarte algo que no has pedido acaba cansando. Hay ratos en los que solo apetece pasear sin negociar nada.
Si alguien se ofrece como guía, quiere acompañarte a un sitio o te propone una actividad, pregunta antes cuánto cuesta y qué incluye. Deja acordado el precio total, también si parece que solo te va a acompañar un momento. Ese «un momento» es mejor aclararlo antes de echar a andar.
Tampoco hace falta ir con la sospecha puesta todo el día. En el mismo viaje hubo una familia que compartió su comida conmigo sin que aquello tuviera nada que ver con una venta. Conviene estar atento, pero también dejar sitio para esas conversaciones y esos gestos.
🌧️☀️❄️🌡️ ¿Cuándo es mejor viajar a Varanasi?
Si estás pensando en viajar a Varanasi, hay algo que conviene saber: el calor puede llegar a ser bastante insoportable en verano. Y en una ciudad donde caminar por las calles ya es toda una aventura, tampoco hace falta añadir más dificultades. 😜
Los mejores meses para visitar Varanasi son de noviembre a febrero. Durante el día suele hacer una temperatura bastante agradable, perfecta para recorrer los ghats, perderse por las calles y sentarse un rato junto al Ganges. Eso sí, por la mañana temprano y por la noche puede refrescar, así que una chaqueta no viene mal.
De marzo a junio la cosa se pone seria en cuestión de temperaturas. En mayo las máximas medias rondan los 41 °C y algunos días pueden superarlos. Con esas temperaturas, pasear por la ciudad a mediodía no parece precisamente la mejor idea.
Después, entre julio y septiembre, llega el monzón. Las temperaturas bajan un poco, pero aparece otro invitado: la humedad. Y entre el calor, las lluvias y el nivel del Ganges, que puede subir bastante, hay que tener cierta flexibilidad con las visitas. Puedes ver el informe de la Autoridad de Vías Navegables sobre Varanasi.
Precisamente viajé en julio. Calor, humedad y muy pocos turistas occidentales. Desde luego, no elegí la época más cómoda del año, pero tampoco me arrepiento. Varanasi tiene tanto que ver y tantas cosas que te sorprenden que acabas olvidándote del termómetro. Bueno, a ratos… 🤪
Temperaturas de Varanasi mes a mes
Para que te hagas una idea de lo que puedes encontrarte, estas son las temperaturas máximas y mínimas medias aproximadas a lo largo del año.
| Mes | Máxima | Mínima |
|---|---|---|
| Enero | 23 °C | 10 °C |
| Febrero | 27 °C | 12 °C |
| Marzo | 33 °C | 17 °C |
| Abril | 39 °C | 23 °C |
| Mayo | 41 °C | 26 °C |
| Junio | 39 °C | 28 °C |
| Julio | 34 °C | 26 °C |
| Agosto | 33 °C | 26 °C |
| Septiembre | 33 °C | 25 °C |
| Octubre | 33 °C | 21 °C |
| Noviembre | 29 °C | 14 °C |
| Diciembre | 25 °C | 10 °C |
Consejo de Guía Viajera: Si puedes elegir, viaja entre noviembre y febrero. Y si solo tienes vacaciones en verano, tampoco descartes Varanasi. Lleva ropa fresca, bebe bastante agua y prepárate para sudar. La ciudad ya se encargará de que tengas muchas otras cosas en las que pensar. 😜
❤️ ¿Merece la pena visitar Varanasi después de tanto caos?
Para mí por supuesto que sí. Pero entiendo perfectamente que haya quien pase solo un día allí y ya tenga ganas de marcharse. El ruido, la suciedad y las condiciones de higiene pueden hacerse difíciles de llevar. Hace falta cierta disposición para convivir con situaciones a las que no estamos acostumbrados, y aún así habrá cosas que te cuesten.
La religión y la muerte están muy presentes y a la vista de todos. Mientras, alrededor la gente trabaja, conversa y sigue con sus asuntos. Verlo de cerca impresiona. Algunas escenas te dejan mirando; otras necesitas un rato para asimilarlas.
La pobreza, el caos y las cremaciones pesan en el recuerdo. También la ceremonia junto al río, los murales, las conversaciones y esos ratos sentado frente al Ganges, cuando dejas de pensar en cuál es la siguiente visita.
Al recordar Varanasi aparecen las lámparas encendidas junto al agua, la madera preparada para las cremaciones y aquella familia que me ofreció comida. Me quedo con todo, aunque algunas cosas fueran bastante más fáciles de disfrutar que otras.

